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En Formosa, a minutos de la capital provincial, entre palmares, selvas en galería, humedales, pastos, lagunas, esteros, riachos y bañados: 600 especies de aves.

Formosa, el imperio del verde en el Trópico de Capricornio. En plena región del Gran Chaco sudamericano, la naturaleza no tiene límites: aquí pueden avistarse más del 50% de las aves que habitan en toda la Argentina.

La provincia de Formosa es parte de la gran región del Chaco, de clima tropical, con fuertes contrastes climáticos entre la temporada cálida de lluvias y la temporada invernal, más seca. Las inundaciones estacionales convierten grandes extensiones del territorio en humedales donde la biodiversidad es extraordinaria. Cuatro son los lugares imprescindibles aquí para el avistaje de aves: la Reserva de Biósfera Laguna Oca, ubicada a minutos de la capital provincial; el Bañado La Estrella, el tercer humedal más extenso de Sudamérica; el Parque Nacional Río Pilcomayo, hábitat de aves selváticas y acuáticas; y la Reserva Natural Formosa, donde abundan las aves subtropicales.

 

La Reserva Laguna Oca, a solo 5’ de viaje de la capital, recibe al viajero con el canto del sirirí, el churrinche, el cardenal y la calandria. El canario, el zorzal, el carpintero, el águila pampa, el águila silbadora, el benteveo, el jabirú, la espátula rosada y el mbigüá componen las deliciosas melodías de la naturaleza formoseña.

En cuanto al Bañado La Estrella, junto al Pantanal de Brasil y los Esteros del Iberá, en la provincia de Corrientes, es una de las reservas ecológicas más importantes del continente; hábitat de aves acuáticas, carpinchos, lobitos de ríos, boas y yacarés. En época de lluvias (el verano) y debido a las inundaciones provocadas por el río Pilcomayo, se forma una gran laguna que permite recorrerlo en canoa.

Por otra parte, el PN Río Pilcomayo, ubicado en el Chaco oriental, a 145 km de la capital, es un terreno de esteros, lagunas, selvas y pastizales que forma parte de la convención RAMSAR. Este Parque tiene además ecosistemas de quebracho y selva; y entre los atractivos añadidos, se cuenta la posibilidad de observar monos y, de noche, osos meleros, coatíes, yacarés y boas.

Finalmente, la Reserva Natural Formosa se ubica en el Chaco occidental, en un terreno de grandes contrastes estacionales. Un área de bosques de maderas duras e inundables, entre cuyos senderos se realizan safaris fotográficos.

 

IMPORTANTE: El invierno -entre mayo y septiembre- es la mejor época para visitar Formosa. En verano las temperaturas alcanzan valores extremos y las lluvias hacen algunas carreteras intransitables. Se recomienda llevar siempre repelente para insectos y ropa adecuada.

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