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Un viaje hacia el inicio de los tiempos. Senderos para andar entre enormes cañadones, yacimientos arqueológicos, huellas de dinosaurios y troncos petrificados.

El Parque Nacional Sierra de las Quijadas está ubicado en el semiárido noroeste de la provincia de San Luis a 116 km de la capital provincial (se llega por la Ruta Nacional 147 antes del cruce con la Ruta Nacional 20 y previo desvío a la izquierda por un camino de ripio de unos 8 km). Ocupa una superficie aproximada de 150 mil hectáreas donde montes de llanuras y mesetas escalonadas conviven con una vasta planicie con suave pendiente; bosques xerófilos, sabanas y pastizales en los que deambula una fauna muy similar a la de la estepa patagónica: guanacos, zorros grises, pumas y majestuosos cóndores. También, especies protegidas como el halcón peregrino, el águila coronada, el pichiciego menor, el cardenal amarillo y la reinamora (especiales encantos que atraen a birdwatchers de todo el mundo).

 

Las Quijadas se recorren a pie. Hay senderos autoguiados de muy fácil acceso y tránsito, de una hora de duración, que llevan a miradores desde los que se obtienen increíbles vistas y fotografías; y también, excursiones para los senderistas más preparados. El sendero de Miradores se recorre en aproximadamente unas 2 horas y permite caminar por la explanada donde se obtiene una vista panorámica única a los pies del Potrero de la Aguada, la gran depresión central que ocupa unas 4.500 hectáreas formando un colosal anfiteatro natural. El sendero de Huella del Saurio, también llamado Chica Abuela, exige unas 3 horas de caminata y regala, a cambio, transitar un camino poblado de los más bellos ejemplares de la planta de Chica y alcanzar, casi con la mano, la Huella del Saurópodo, impresa desde hace millones de años. Igual tiempo lleva recorrer el sendero de los Guanacos, un camino actualmente utilizado por estos camélidos sudamericanos. En el camino podrá avistarse el paso de alguna manada y, en lo alto, el vuelo siempre majestuoso del cóndor. El sendero más extenso implica unas 4 horas de caminata y lleva por nombre Cañón de Farallones. Recorrerlo llevará al viajero a avanzar cuesta abajo sobre estratos sedimentarios antiquísimos y, una vez finalizado el descenso, encontrarse rodeado por paredes de rojo furioso que, en sus 250 metros de altura, lucen curiosas formas caprichosamente esculpidas por el agua, el viento y el sol durante 130 millones de años.

Antiquísima tierra de dinosaurios, Sierra de las Quijadas también fue el suelo de culturas originarias como los huarpes. Del paso de todos ellos, gigantes y humanos, el viajero encontrará aquí evidencias. A pocos kilómetros del ingreso se destaca un sitio arqueológico en el que se observan ‘hornillos’ o ‘botijas’ que habrían funcionado para la producción de cerámicas. Hacia el interior del Parque se hallaron restos fósiles de unos muy particulares lagartos alados conocidos como Pterosaurios.

 

IMPORTANTE: Durante el verano, de diciembre a enero, cuando la temperatura alcanza hasta los 45º C, existen, por razones de seguridad, franjas horarias muy específicas para realizar los distintos recorridos. Es importante llegar a las Quijadas bien provisto de agua, protección solar, anteojos de sol y gorra o sombrero; se recomienda también ropa cómoda y calzado adecuado para trekking.

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