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Bares y restaurantes friendly. Shows de transformismo. Divertidísimas fiestas temáticas. En la Reina del Plata, hay una noche que es de lentejuelas.

Buenos Aires, la ciudad cosmopolita –distinguida y de vanguardia- que se acuesta tarde, la del mejor conjunto museístico de América Latina, una de las capitales mundiales del teatro, referente indiscutida del (nuevo) mejor diseño y amante de la buena gastronomía, es, también, una auténtica ciudad friendly. Fue la primera ciudad de Latinoamérica que legalizó, en el año 2003, las uniones civiles entre personas del mismo sexo. De carácter tolerante, con una amplia oferta cultural y artística (ferias de diseño, exposiciones de arte, teatro de los más variados géneros y conciertos de artistas internacionales), gastronomía de excelencia, hoteles fascinantes, arquitectura preciosista, una intensa y variada vida nocturna, es un destino irresistible para la comunidad LGBT.

En Buenos Aires el circuito gay tradicional corre paralelo a la céntrica Avenida Santa Fe, desde la esquina de Rodríguez Peña hasta el cruce con la coqueta Avenida Coronel Díaz (antesala de uno de los tantos vértices de ingreso al barrio de Palermo). Recorrer esta arteria del Barrio Norte es una experiencia que incluye varias paradas (casi) obligadas: para el público mayor, cafés tradicionales; para los más jóvenes, sótanos que cobijan bulliciosos clubes; para todos, esquinas históricas. En los alrededores de este circuito se agrupan los lugares dance más tradicionales de la movida LGBT porteña, abiertos, siempre, a partir de la medianoche.

Dejando atrás Santa Fe y rumbo a Palermo, la noche diversa se vive con propuestas típicas de la nueva dimensión del barrio más renombrado de los últimos tiempos: bares pre dance y discos que se levantan en el marco de antiguas casonas preciosamente recicladas. Palermo ostenta también el Triángulo de las Bermudas LGBT, una zona delimitada por la Avenida Córdoba y las calles Gascón y Cabrera. Aquí la previa comienza, luego de una deliciosa cena, en los bares pre dance. En reductos exclusivos, las drag queens lucen sus mejores dotes. En las discos, una multitud ruidosa y desinhibida vibra con la música de los Dj´s. Algo similar es el clima en los boliches de la Costanera Norte, donde aunque no se encontrarán shows de transformistas, la alegría (diversa) es una constante hasta el amanecer.

En el centro de Buenos Aires, alrededor del Palacio de Tribunales, en el Bajo y también por el barrio de San Telmo, las fiestas temáticas y los shows de strippers se montan en espacios de arquitectura palaciega y en pequeños reductos que remiten a los tiempos del mejor under porteño.

Algo más íntimo es el encuentro en las casas de Villa Crespo y Chacarita donde se llevan adelante ciclos de cine, teatro, fotografía y arte plástico diverso. Se suman, porque al fin de cuentas la noche transcurre en Buenos Aires, la cuna del tango y capital de un país donde tierra adentro también resuenan zambas y chacareras, las milongas gays y las peñas folklóricas friendly.

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