Córdoba
Ciudad de Córdoba
Ubicada en el corazón del país, la capital de la provincia de Córdoba –con más de 1.300.000 habi...
Córdoba
Ubicada en el centro del país, Córdoba es una región de múltiples facetas, tanto turísticas como p...
Manzana y Estancias Jesuíticas de Córdoba
La Manzana Jesuítica de la ciudad de Córdoba comprende un bloque integrado por la Iglesia de la C...
Villa Carlos Paz
Ubicada a 36 kilómetros de Córdoba capital, Villa Carlos Paz se emplaza en las márgenes de un gr...
Museo Casa de Ernesto
Una de las casas en la que vivió el Che en Alta Gracia, es hoy un museo que expone las imágenes de su infancia e historia. Una proyección muestra en sepia las calles de la localidad en la década del ´30, el sol raja la tierra y Ernesto, sombrerito blanco y corta edad, corre por toda la pantalla. No hay mobiliario original de la familia en el museo, pero sí se presentan muestras fotográficas, una reproducción del uniforme revolucionario enviada desde cuba, facsímiles de cartas enviadas por el Che a su familia y la famosa fotografía que, portada en remeras y miles de libros, recorre el mundo presentando la imagen del Che mítico, el de la palabra hecha verbo.
Catedral de la Ciudad de Córdoba
La emblemática Iglesia Catedral, nace como templo mayor desde la misma fundación de la ciudad, en 1573. Muchos años pasaron para finalizar la obra, y muchas también fueron las manos que participaron de la misma, es por ello de su diversidad de estilos, que la posicionan como una de las joyas en pie de la arquitectura colonial argentina. Número de Audioguía: (0351) 5262606/7
Museo Evita - Palacio Ferreyra
El Museo Superior de Bellas Artes "Palacio Ferreyra", es fruto de la readecuación de la tradicional casona situada frente a la Plaza España de la ciudad de Córdoba. El nuevo museo, con un ambiente central de más de 20 metros de altura, consta de tres pisos, un subsuelo, y un total de 12 salas de exposición para 500 obras.
Iglesia del Sagrado Corazón
Conocida como la iglesia de los padres capuchinos (brazo de la orden franciscana que se distinguían por el uso de “Il Capucchio”). Es un fiel exponente de la arquitectura gótica, diseñada y realizada por el célebre artista e ingeniero Augusto Ferrari en el año 1943, llama la atención la torre trunca, cuya explicación aduce a la materia que perece, mientras la otra, erguida representa el alma que asciende. Número de Audioguía: (0351) 5262606/1
Paseo del Buen Pastor
El Paseo del Buen Pastor es un complejo cultural, turístico y recreativo que brinda al visitante lugares y actividades atractivas dentro de un espacio rescatado para el uso de la comunidad. Cada día de la semana el visitante puede optar por diferentes programas: conciertos, coros, muestras de pinturas, esculturas y fotografías, espectáculos de danzas, presentaciones de libros, obras de teatro y show de títeres, entre otros
Reloj Cu-Cu
El gigantesco CU-CÚ se inauguró el 25 de Mayo de 1958, mide 7 metros de altura, la maquina está accionada por una pesa de 120 kg, con un desplazamiento de 4 metros de altura, que hace girar las manecillas sobre un cuadrante de 1,35 metros de diámetro. El péndulo tiene 2,80 metros de largo con un disco u hoja de péndulo de 15 kg. de peso. El mecanismo sonoro es por medio de fuelles accionado por un motor eléctrico de medio caballo de fuerza.
Manzana Jesuítica
En el año 1608 comenzaron las obras que dieron origen a la actual Manzana Jesuítica, ubicada en el corazón del centro histórico de la ciudad de Córdoba capital. La misma está integrada por diferentes construcciones que se fueron sumando progresivamente: El Colegio Máximo, la Iglesia de la Compañía de Jesús, La Capilla Doméstica, el Noviciado y el Colegio Monserrat. La Manzana Jesuítica es la obra en pie más antigua de la época colonia que alberga la ciudad de Córdobal y su importancia fue reconocida por la UNESCO, declarándola Patrimonio de la Humanidad. Número de Audioguía: (0351) 5262606/5
Laguna de Mar Chiquita
La Laguna Mar Chiquita es uno de los humedales salinos más extensos e interesantes de Sudámerica y del mundo. Ubicada en el noreste de la Provincia y con una extensión de 6 mil km2, resulta un verdadero “Mar interior” en medio de la llanura Cordobesa. En esta área, se ha desarrollado un complejo ecosistema, compuesto por abundante flora y fauna autóctona. Estas características han convertido a la Mar Chiquita en el destino por excelencia para la práctica de avistaje de aves. Tres ríos desembocan en la Laguna: el Río Primero o Suquía, el Segundo o Xanaes y el Río Dulce. Número de Audioguía: (0351) 5262606/8
Cueva de los Pajaritos
La Cueva de los Pajaritos es una expresión increíble de la naturaleza. Se trata de una gruta en donde centenares de pájaros, encuentran un lugar de reparo y descanso. Al atardecer, las aves regresan a sus nidos, brindando a los visitantes un espectáculo de canto impactante. Número de Audioguía: (0351) 5262606/14
Cerro Uritorco
El Cerro Uritorco se encuentra en el Valle de Punilla, próximo a la localidad de Capilla del Monte. Su nombre en lengua Quechua significa “Cerro Macho”, en clara alusión a su impactante presencia geográfica. Es el cerro más alto de las sierras chicas, con 1980 m de altura. Su ascenso se realiza en medio de una generosa y variada vegetación, entre vertientes y lagunillas. Los turistas, exploradores y estudiosos, encuentran en este sitio la verdadera esencia del “turismo aventura”. Actividades como senderismo, travesía 4x4, cabalgatas guiadas y rutinas de cuerda, son sólo algunas de las posibilidades. Además, el Uritorco es considerado uno de los centros energéticos más importantes de la Argentina,, atribuyéndosele bondades místicas y curativas. Número de Audioguía: (0351) 5262606/13
Cuevas de Ongamira
Ongamira es un valle radiante, surgido en el período cretácico hace millones de años. Con un paisaje para admirar indefinidamente, estas sierras rojizas de arenisca, presentan formas moldeadas. La acción del viento y de la lluvia, fue generando por erosión, cuevas en la montaña, logrando esculturas naturales insuperables. Número de Audioguía: (0351) 5262606/12
Plaza del Bicentenario
Faro Bicentenario
Un hito arquitectónico que engalana a la ciudad de Córdoba y por medio del cual el Gobierno de la Provincia rinde su homenaje a los 200 años de existencia de la Nación Argentina. Torre de 102 metros de altura emplazada en el Parque Sarmiento de la ciudad.
Córdoba Golf Club
Una increíble cancha de estilo inglés, valorada entre las mejores del país, que pertenece a un distinguido y selecto club de Villa Allende. A 16 km de la ciudad de Córdoba, el golf y el encanto de la topografía serrana se unen para ofrecer una propuesta desafiante y atractiva.
El Potrerillo de Larreta Country Club
Situado en un imponente valle rodeado de sierras, este country club propone una experiencia integral de relax, deporte y contacto con la naturaleza. una cancha de excelente nivel invita a los jugadores a una propuesta singular, rodeada de un deslumbrante entorno de colores autóctonos.
Hillel Córdoba
Hillel Córdoba, de la mano de Hillel Argentina, es parte de Hillel Internacional fundada en 1923 en Illinois. Cuenta actualmente con más de 500 sedes en esparcidas en Estados Unidos, Europa, Asia, Israel y America Latina.
Estancia de Alta Gracia
La Estancia de Alta Gracia, de 1643, situada en el corazón mismo de esa localidad, es seguramente la de mayor actividad en la actualidad. El templo es hoy la iglesia parroquial de la ciudad y en la Residencia funciona el Museo Nacional "Casa del Virrey Liniers". Además se destaca el famoso tajamar que ha pasado a ser un elemento identificatorio de Alta Gracia.
Estancia Jesús María
Fue el segundo núcleo productivo del sistema organizado por la Compañía de Jesús. Se construyó a partir de 1618 en las tierras que los indígenas sanavirones reconocían con el nombre de Guanusacate. Esta estancia se caracterizó por su producción vitivinícola, la que alcanzó un alto grado de desarrollo y calidad, y que se ha prolongado en el tiempo, constituyendo una característica de la zona.
Estancia Santa Catalina
Fundada en 1622, es la más grande de todas. Su iglesia es uno de los mejores ejemplos del llamado "barroco colonial" en Argentina, con marcada influencia de la arquitectura barroca centroeuropea. La Estancia fue el gran centro de producción agropecuaria (con miles de cabezas de ganado vacuno, ovino y mular), amén del obraje con sus telares, aparejos, la herrería, la carpintería, el batán, los dos molinos, el gran tajamar y su alimentación subterránea de agua que venía desde Ongamira, en las sierras a varios kilómetros de distancia
Estancia La Candelaria
Enclavada en plena sierra. Sus gruesos muros de puedra, con sólo dos puertas de acceso y pequeñas aberturas, nos hablan de una actitud defensiva ante eventuales ataques aborígenes. Organizada y consolidada a partir de 1683, constituyó el mejor ejemplo de un establecimiento rural serrano productor de ganadería extensiva, fundamentalmente mular, destinado al tráfico de bienes desde y hacia el Alto Perú.
Estancia Caroya
Es el primer establecimiento rural organizado por la Compañía en 1616. se vendió en 1661 al presbítero Ignacio Duarte Quirós, fundador del Colegio Convictorio de Monserrat, quien la donó para sostenimiento de dicho Colegio y para que la casa sirviera de residencia de vacaciones para los internos del mismo.
Posta de Sinsacate
Hacia 1720, la Estancia era conocida con el nombre de “San Pablo de Sinsacate” y las construcciones consistían en una sala, dos habitaciones con seis puertas, un corredor cubierto con horcones de madera de quebracho y techos de paja; una bodega, vasijas y herramientas; también una huerta con frutales y viñedos; un molino, acequia y tajamar. Posteriormente, la estancia de San Pablo sufrió inconvenientes económicos y entró en un largo pleito judicial. Hacia el año 1762 la propiedad fue adquirida por Juan Jacinto de Figueroa y por varias generaciones la propiedad perteneció a su familia. Cuando se estableció el servicio de postas, Sinsacate cumplió la función de tal hasta la llegada del ferrocarril. Luego de declararse Monumento Nacional –hacia 1941-, en 1946 el edificio fue restaurado, por el arquitecto Mario Buschiazzo, conservando las líneas originales de la estancia y de la capilla.
Barranca Yaco
En la década de 1830 la guerra civil era en nuestro territorio. En 1834, Facundo Quiroga –caudillo riojano- fue enviado, por el gobierno central, a mediar en los enfrentamientos del Norte. En su viaje de regreso, luego de ser advertido por allegados sobre las intenciones de asesinarlo, fue emboscado por una milicia al mando de Santo Pérez –enviado por los hermanos Reynafé- y asesinado. Éste hecho ocurrió el 16 de febrero de 1835. Junto él, fue asesinada el resto de la comitiva, incluyendo a un niño (el postillón) que los acompañaba. Santos Pérez y los Reynafé fueron juzgados: el primero fue ajusticiado. El asesinato del Tigre de los Llanos y su comitiva se produjo en Barranca Yaco donde hoy se levanta un monumento en su memoria. Las nueve cruces recuerdan a los caídos.
Villa de Totoral
La localidad está ubicada sobre el antiguo Camino Real y, anteriormente, se la conoció como Cavisacate. Fue lugar de paso de la expedición fundadora de la ciudad de Córdoba: en 1576 el Teniente Coronel Lorenzo Suárez de Figueroa otorgó en merced importantes parcelas de tierras, de ésta zona, a los acompañantes de Jerónimo Luis de Cabrera. Éstas se convirtieron en chacras destinadas para sementeras y se prohibió la cría de ganado y la formación de estancias. Por no cumplirse estas disposiciones, el gobernador del Tucumán, Juan Ramírez de Velazco entregó las tierras al capitán Francisco López Correa, quien construyó un tambo, que sirvió como posta, a fin de ir poblando el camino que conducía hacia la ciudad. Posteriormente, en 1591, Pedro Luis de Cabrera adquirió estas propiedades y emprendió la formación de la estancia y obraje del Totoral, construyó casas, capillas, chacras y corrales; además, se establecieron obraje para telares, carpintería y herrería; se destacaron las huertas con frutales y el molino para la molienda de las cosechas de trigo y maíz: se convirtió en uno de los establecimientos más destacados de la zona y de la época.
Posta de Macha
El 27 de agosto de 1598 las tierras fueron otorgadas en merced por el gobernador del Tucumán, Pedro Mercado y Peñaloza, al General Manuel de Fonseca y Contreras. Fonseca se casó con Leonor Mejía de Tejeda y Mirabal. Cuando falleció Fonseca, su esposa comenzó a erigir un monasterio para las religiosas de la ciudad y para ello donó sus propiedades; entre ellas, la estancia de Macha para que sustente el monasterio al fundarse. En el certificado de fundación de la casa religiosa, Leonor Mejía de Tejeda, el 26 de junio de 1613 aseguró que la Estancia estaba a 2 leguas de Totoral y a 12 leguas de la ciudad. Con este aporte se fundó el Convento de Santa Catalina de Sena. Aquí se preparó el cuerpo militar que aportó Córdoba en la Campaña del Desierto, a cargo de Ruiz Huidobro. Además, fue la fuerza militar que sostuvo al gobierno de José Vicente Reynafé durante la revolución del Río IV.
Villa Tulumba
En 1749 Pedro Miguel de Argandoña, Obispo de Tucumán, creó el curato de Tulumba con sede parroquial en la capilla ya existente en el lugar. A fines del siglo XVIII el Marqués de Sobre Monte agrupó a las poblaciones dispersas de la zona en distintos núcleos poblacionales: uno de ellos fue Tulumba que comenzó a transformarse en “villa” y fue declarada como tal el 3 de octubre de 1803, a través de una Real Cédula de Carlos IV. La jurisdicción del curato estuvo bajo la advocación de Nuestra Señora del Rosario. La villa fue la población más destacada económica, política y religiosamente del norte; fue centro de transacciones comerciales y paso obligado de todo viajero. Desde aquí partían numerosos caminos hacia otros destinos. La Iglesia fue construida hacia fines del siglo XIX. Reemplazó a la antigua Capilla colonial y, actualmente, es uno de los símbolos destacados de la villa. Esta obra fue impulsada por Fray Mamerto Esquiú, quien colocó la piedra fundamental en 1882; el diseño estuvo a cargo del Arquitecto Maturet. El acceso a la Iglesia se hace través de un atrio cercado por verjas con rejas que se comunica con la plaza del poblado localizada en uno de los laterales. Sobre el costado opuesto se observan las ruinas de la antigua Capilla colonial que le dio origen. En 1980 Tulumba fue declarada como “villa de interés provincial”, debido a que conserva la traza de orden colonial, preserva las ruinas de la antigua Capilla, es depositaria del tabernáculo que perteneció a la Compañía de Jesús, conserva la casona de la familia Reynafé y mantiene el estilo y las características edilicias de las primitivas casas y casonas del lugar.
Posta de Intihuasi
La merced de tierras fue otorgada por el gobernador Luis de Quiñónez Osorio a Pedro Arballo Bustamante, hijo de uno de los fundadores de la ciudad de Córdoba, Jerónimo de Bustamante. No es clara la sucesión luego de Arballo pero se conoce que, hacía 1716, fue dueña de Intihuasi doña Catalina de Liendo, viuda del sargento mayor Antonio Suárez de Cabrera Velazco y madre de doce hijos, que al verse imposibilitada de pagar un censo transfirió sus derechos al sargento mayor Francisco Quijano de Velasco. La Estancia ya tenía edificaciones, corrales y una capilla pequeña con muros de adobe de gran espesor. Medía 15 metros de largo por 6 metros de ancho; tenía la fachada hacia el este y fue construida alrededor de 1715 bajo la advocación de la Inmaculada Concepción. Hacia 1795 se celebraban aquí los oficios religiosos del curato. Aún se conservan restos de la construcción al costado de la actual Estancia. La Estancia comenzó a funcionar oficialmente como posta en 1802 cuando José Roque Carranza y Avila compró la propiedad al Monasterio de Santa Catalina que tenía éstas tierras bajo censo. Carranza y Avila organizó el servicio de postas y fue su primer maestro. Fue sucedido por su yerno Pedro José Novillo quien desempeñó el cargo por varios años.
Posta de Santa Cruz
Éstas tierras pertenecieron a la merced de San Pedro, cuyo dueño fue Pedro Luis de Cabrera que al fallecer las heredó a su hija, Luisa Martel de los Ríos, quien en 1640 las transfirió a Fernando Arias de Saavedra y su esposa Catalina Villaroel. En 1778 era propietario de la hacienda Matías de Bustamante y su esposa Francisca de Lallana, época en que la Estancia estaba poblada de numeroso ganado vacuno, yeguarizo y ovino. Luego del fallecimiento de Matías de Bustamante, en 1787, su esposa e hijos recibieron la Estancia en herencia. En el inventario y tasación de las propiedades no se menciona la posta, lo que hace suponer que la misma comenzó a funcionar tiempo después. Dentro de los acontecimiento históricos de importancia se inscriben los sucesos de 1814: el General Carlos María de Alvear se dirigía al Norte, por el Camino Real. Al llegar a la posta de Santa Cruz le informan que el General Rondeau, jefe del ejército patriota, se había sublevado y no obedecía las órdenes. Ante ello, Alvear regresó a Buenos Aires y fue nombrado Director Supremo.
Posta de San Pedro Viejo
La propiedad se originó en una merced de tierras entregada por el Gobernador Francisco de Banaza y Cárdenas, en 1602, a Pedro Luis de Cabrera, hijo del fundador de Córdoba y gran propietario de la zona que ocupó cargos de teniente gobernador, alcalde, alguacil, procurador y mayordomo. A su fallecimiento, la propiedad fue heredada por sus hijos y la propiedad siguió en posesión de esta familia hasta 1689, cuando los dueños fueron Jerónima de Cabrera Salguero de Cabrera y su esposo Fernando Salguero de Cabrera, quienes la transfirieron al presbítero Juan Arias de Saavedra. A partir de aquí tuvo diversos propietarios: hacia 1718, el comerciante sevillano Manuel Noble Canelas, quien heredó la propiedad a su hijo, el presbítero José Ignacio Noble Canelas. Por problemas con la administración del lugar, el presbítero tuvo que trasferirla al capitán Juan José de Carranza, en 1762, quien la transformó en el establecimiento ganadero más destacado del norte de Córdoba. Juan José Carranza se casó con Claudia de Ávila cuyos hijos se destacaron en funciones civiles y eclesiásticas: Juan José de Carranza y Ávila fue colaborador del ejército patriota que marchaba hacia el Alto Perú y fue electo para asistir al Congreso de Tucumán al que, finalmente, no pudo concurrir. Pero su hijo, el presbítero Dr. Genaro Carranza y Cáceres fue representante por Córdoba y signatario en el Acuerdo de San Nicolás. La función de posta de la Estancia de San Pedro comenzó hacia 1760 cuando se estableció el Camino de Postas y Correos. El primer maestro, posiblemente fue Juan José Carranza. En 1795 éste rol fue cumplido por Francisco Javier Carranza quien, a su fallecimiento fue relevado por su esposa doña Rosa Cabanillas, primera mujer que desempeñó el cargo en la jurisdicción. En la hacienda de San Pedro se concentró ganado y otras provisiones para los ejércitos patriotas. Asimismo, pasaron por aquí las tropas del Ejército que marchaban hacia el Norte. A un costado de la posta fue construida una capilla que se erige en la actualidad. Aquí se venera a San Pedro, patrono de la comarca y se destaca la estatua de “San Pedrito”; se estima que fue realizada entre los años 1689 y 1699. Se destaca, en el complejo de la estancia, el tajamar.
San Pedro Norte
Sobre el antiguo Camino Real, en el Departamento de Tulumba se encuentra el poblado de San Pedro Norte. Su nombre corresponde al del primer propietario de las tierras que las recibió en merced real, el General Pedro Luis de Cabrera, descendiente del fundador de la Ciudad de Córdoba. La población de San Pedro Norte se conformó, a mediados del siglo XIX, cercana a la estancia de San Pedro, la que fue utilizada como posta. La fundación de la localidad se llevó a cabo por Decreto del 20 de octubre de 1864, del gobernador de Córdoba Roque Ferreira, quien ordenó “que se hiciera el trazado y demarcación de las tierras”. El diseño del poblado siguió los lineamientos del trazado español: plaza central con manzanas regulares a su alrededor, donde se agrupan las viviendas, características que aún se mantienen. La Estancia pasó a ser llamada “San Pedro Viejo”, al igual que la Capilla, para ser diferenciada de la nueva Iglesia que comenzó a edificarse en la década de 1920 en el poblado de San Pedro Norte. Éste vecindario fue habitado desde sus orígenes por familias de Córdoba, descendientes de los primeros pobladores y propietarios de esas tierras. Con la construcción del ferrocarril, la localidad comenzó a decrecer al igual que la producción agraria que la mantenía. En la actualidad se conservan en buen estado algunas casonas antiguas con patios, zaguanes y galerías y se destaca la gran Iglesia que puede contemplarse desde la lejanía. El templo es una de las obras más valiosas del patrimonio del Norte cordobés y su ejecución pudo iniciarse gracias a las donaciones de los vecinos de la zona lo que ilustra la tradición religiosa de la región.
San Francisco Viejo
Este sitio es uno de los más antiguos de los poblados del norte. Si bien no funcionó como posta, estratégicamente se ha vinculado al Camino Real y ha sido escenario de importantes acontecimientos históricos. La Estancia primitiva fue construida por el General Sancho Paz y Figueroa cuya esposa fue Luisa Martel de los Ríos, hija de Pedro Luis de Cabrera y nieta de Jerónimo Luis de Cabrera. Hacia fines del siglo XVII la Estancia contaba con un obraje, molino y sementeras y se llevaron a cabo algunos litigios entre las monjas catalinas y los diferentes propietarios. Finalmente, en 1755 el Sargento Mayor Ramón César adquirió parte de la Estancia. Pero recién en 1783 el monasterio vendió a Ignacio César y Pedro Juárez el paraje perteneciente a la Estancia que se conocía como “El Chañar”. Sin embargo, los litigios continuaron y para 1788 comenzó el desmembramiento de la antigua merced de San Francisco. En el siglo XIX esta localidad fue testigo de los sucesos que acompañaron los álgidos años pos independientes: fue aquí donde hallo la muerte, el 10 de julio de 1821, el caudillo entrerriano Francisco Ramírez. En 1820, luego de derrotar a José Gervasio Artigas, Ramírez se enfrentó con el caudillo santafesino Estanislao López. Este enfrentamiento propició la formación de diferentes alianzas, hacia 1821, entre las provincias de Santa Fe, Buenos Aires y Córdoba, mientras que Ramírez lo hizo con el chileno José Miguel Carrera. Ambas fuerzas se enfrentaron en el sur de la provincia de Córdoba. Las tropas cordobesas estaban al mando de Coronel Francisco de Bedoya. Las tropas santafecinas al mando de Dorrego presionaron al caudillo entrerriano que se encaminó hacia el norte pasando por diferentes localidades, como Villa del Totoral, Las Peñas, San José de la Dormida. Finalmente, llegó a la antigua Estancia de San Francisco el 9 de julio de 1821. Al día siguiente, 10 de julio, las tropas de Ramírez fueron sorprendidas por las santafecinas. Las tropas entrerrianas se dispersaron, pero su caudillo cayó muerto. Se cuenta que su muerte estuvo ligada a la vida de Delfina, su amada, y que en el intento de rescatarla antes de que caiga en las manos de los contrincantes, Ramírez volvió su caballo para rescatarla y allí fue herido fatalmente. En lugar donde sucedieron estos trágicos accidentes se levanta la plaza-monumento con una gran obra escultórica que conmemora aquel acontecimiento.
San Francisco del Chañar
Algunos de los centros poblacionales, característicos del norte cordobés, nacieron en torno a capillas, otros se originaron a partir de postas, de estancias o parajes, que con el tiempo fueron logrando una estructura urbana sólida y modelando una identidad propia como es el caso de San Francisco del Chañar. El poblado se levanta sobre la meseta de Sumampa, cubierta de palmeras caranday. Es uno de los centros urbanos más antiguos de Córdoba y tiene su origen en la posta del Chañar. Se destaca desde la lejanía la imagen monumental de la iglesia que identifica al poblado. El mismo está organizado mediante un trazado regular en forma de damero: en la manzana central se ubica la plaza pública. Esta trama se consolidó en la época del Gobernador Intendente Marqués de Sobre Monte, hacia fines del siglo XVIII. En 1855 recibe el nombre de Villa de San Francisco del Chañar, contando con treinta manzanas: seis cuadras de norte a sur y cinco de este a oeste. Éste lugar fue paso obligado de José de San Martín, Manuel Belgrano, Gregorio Aráoz de La Madrid, Juan Lavalle y Santiago de Liniers, entre otros destacados personajes. Francisco “Pancho” Ramírez” encontró la muerte en sus cercanías donde hoy se levanta un monumento en su memoria. La localidad fue cuna del Gobernador de Córdoba Ramón J. Cárcano. Hacia fines del siglo XIX se instaló el ramal ferroviario desde Córdoba hacia el norte del país. El tendido pasó a varios kilómetros de distancia de Chañar afectó negativamente a esta localidad y a otras de la región. El edificio religioso continúa destacándose en la actualidad; la iglesia es una obra de arquitectura muy importante y de un diseño monumental que no ha sido emulada en la región: el poblado entero gira en torno a ella y es el hito de referencia para todo aquel que transite por la zona. Esta Iglesia, conocida como “la Catedral del Norte”, se originó en el año 1886 cuando el Presbítero Apolinario Argañaráz viendo el estado de deterioro de la antigua Capilla y las dimensiones escasas para contener a tantos fieles, decidió motivar a los pobladores y vecinos para emprender la construcción de un nuevo templo. En 1887, gracias a compras y donaciones, se reunieron los terrenos destinados al emplazamiento del edificio religioso y en 1890, durante la festividad de San Francisco Solano, se bendijo y se colocó la piedra fundamental. En 1894 se habilitó la obra aún sin terminar y se celebró la primera misa, continuándose los trabajos hasta 1900.
Posta Los Talas
En sus orígenes las tierras del paraje “Los Talas” formaban parte de la Estancia del Totoral cuyo fundador fue el General Pedro Luis de Cabrera, hijo de Jerónimo Luis de Cabrera, fundador de la Ciudad de Córdoba. Cuando falleció Pedro Luis las tierras se dividieron y dieron origen a tres grandes estancias: Totoral Grande (Villa del Totoral), Totoral Chico y “La Curtiduría” -que era sólo un puesto y de la que surgirá la estancia Los Talas. Se conoce que hacia 1770 el propietario era Gregorio Salvador Moyano y Cabrera junto a su esposa Juana Deza Moyano. Doña Norberta Moyano Deza, una de las hijas del mencionado matrimonio y esposa de Gorgonio Antonio González Espeche heredó la Estancia, en la época en que llegó a su máximo esplendor.
Posta de las Piedritas
Se cree que la posta fue establecida a mediados del siglo XVIII y tiene su origen en la Estancia que pertenecía a la familia César, pobladores destacados del lugar. Distintos hechos históricos pueden rememorarse en este sitio: el de mayor relevancia fue la prisión del ex virrey Santiago de Liniers, por disposiciones de la Junta de Mayo. El suceso ocurrió entre el 7 y 8 de agosto de 1810 cuando Liniers y su comitiva se fugaban hacia el Alto Perú. Liniers estaba acompañado por el gobernador Juan Gutiérrez de la Concha, el Coronel Alejo de Allende, el Obispo Rodrigo de Orellana y el doctor Victorino Rodríguez. Todos fueron fusilados, excepto el Obispo Orellana.
Posta Pozo del Tigre
Es la última posta, comenzando la marcha desde la ciudad, del camino al Alto Perú dentro de la provincia de Córdoba. Se originó en la antigua y extensa merced de Ambargasta. A fines del siglo XVII perteneció al General Gil de Oscaris Beaumont y Navarra. Los límites de la merced fueron imprecisos pero de gran extensión. Cuando falleció el sargento mayor Oscaris Beaumont y Navarra los descendientes heredaron éstas tierras que, posteriormente, dieron origen a numerosos parajes. Luego, de esta primera división del terreno ocurrieron otras subdivisiones que derivaron en la fundación de nuevos parajes: “Pozo del Tigre”, “La Batea”, “Las Cortaderas”. Hacia el año 1769 el Presbítero José Antonio de Castro transfirió a Pedro José Juárez unas tierras llamadas “Pozo del Tigre”, heredadas de su padre.
Aeropuerto Internacional de Cordoba "Ing. A. Taravella" - Pajas Blancas (COR)
El aeropuerto se encuentra ubicado a 9 km del centro de la ciudad. Cuenta con una terminal de pasajeros de unos 2.400 m2 de superficie.
Arco de Córdoba
Obra de arte construida en el año 1942. De arquitectura ecléctica, posee dos torreones de estilo medieval español de 6 metros de diámetro y 18,6 de altura unidos por un puente. La esfera que remata a cada torreón simboliza al mundo o al Universo. Este arco de piedra, era la antigua entrada de la ruta a Córdoba, Argentina y hoy en día, un ícono de la ciudad.
Posta Los Talas
En sus orígenes las tierras del paraje “Los Talas” formaban parte de la Estancia del Totoral cuyo fundador fue el General Pedro Luis de Cabrera, hijo de Jerónimo Luis de Cabrera, fundador de la Ciudad de Córdoba. Cuando falleció Pedro Luis las tierras se dividieron y dieron origen a tres grandes estancias: Totoral Grande (Villa del Totoral), Totoral Chico y “La Curtiduría” -que era sólo un puesto y de la que surgirá la estancia Los Talas. Se conoce que hacia 1770 el propietario era Gregorio Salvador Moyano y Cabrera junto a su esposa Juana Deza Moyano. Doña Norberta Moyano Deza, una de las hijas del mencionado matrimonio y esposa de Gorgonio Antonio González Espeche heredó la Estancia, en la época en que llegó a su máximo esplendor.


