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Un viaje apasionante por tierras áridas y rojizas

El Parque Nacional Talampaya ocupa las serranías bajas del oeste riojano, exponiendo notables procesos erosivos que forman cañadones de rectos y altos paredones, como el del Río Talampaya y los que se aprecian en Los Cajones. Además existen amplios sectores casi desprovistos de vegetación, denominados huayquerías, en donde se destacan la presencia de unas pocas hierbas carnosas como la verdolaga.

La vegetación es arbustiva, rala y achaparrada. Entre las plantas características de estos desiertos, se encuentran el retamo, prácticamente sin hojas, que realiza la fotosíntesis a través de sus tallos verdes; las jarillas de follaje brillante y resinoso; la brea, un arbolito de típica corteza lisa y verde, que tiene un hermoso aspecto cuando se cubre de flores amarillas en primavera; y en los faldeos serranos, la chica, un arbolito endémico de La Rioja, San Juan y San Luis.  La fauna tiene algunos integrantes de frecuente observación.

Los zorros grises, la chuña de patas negras y la calandria mora son comunes en las inmediaciones de la entrada al área. Los altos paredones rojizos son utilizados como apostaderos por varias rapaces, por ejemplo el cóndor andino, el águila mora y el halcón peregrino; también son la morada de un roedor: el chinchillón.

El Parque Nacional Talampaya te invitará a un viaje apasionante por tierras áridas y rojizas que plasmarán en tus ojos un paisaje inolvidable.

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