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Audioguias MP3 - Ciudad de Buenos Aires - Español

Descarga las Audioguias en MP3 de: Abasto, La Boca, Monserrat, Puerto Madero, Recoleta, Retiro, San Telmo, Palermo, Plaza de Mayo y mas...

  • Abasto: La denominación "Abasto" no figura en los registros catastrales de la Ciudad; sin embargo, hay una zona del barrio de Balvanera a la que los porteños, desde comienzos del siglo XX, conocen con este nombre. Ello se debe a que aquí funcionó, hasta 1984, el Mercado de Abasto, que transformó la vida de estos suburbios de chacras y potreros en un lugar bullicioso y muy transitado. El Abasto acogió a inmigrantes de distintas procedencias y en él se levantaron pequeños teatros, circos, fondines, cantinas y bares. En los alrededores del Mercado vivieron algunos de los artistas que definieron las formas modernas de la música porteña: Aníbal Troilo, Osvaldo Pugliese y el más famoso ícono del tango, Carlos Gardel.

 

  • La Boca: La historia del barrio de La Boca comienza con la llegada del primer adelantado don Pedro de Mendoza en 1536. Algunas teorías, como la que sostiene el historiador Paul Groussac, aseguran que en las inmediaciones del río conocido desde entonces como Riachuelo, se estableció aquel primer Fuerte que dio origen a la Ciudad. Si bien no hay ningún documento concluyente al respecto, lo cierto es que Pedro de Mendoza y sus lugartenientes anduvieron por aquí, una zona pantanosa, poblada de sauces y pajonales. Aquel asentamiento fue abandonado a los pocos años, y cuando don Juan de Garay fundó la Ciudad en 1580, el único refugio que ofrecía a los navíos este tramo de la costa pampeana continuaba siendo el Riachuelo, por ese motivo aquí se estableció el puerto. Las tierras eran bajas, se inundaban con frecuencia y, de tanto en tanto, eran azotadas por la sudestada, viento característico de estas regiones. Durante mucho tiempo, La Boca –que debe su nombre a la entrada del Riachuelo– fue un arrabal poblado de ranchos y pulperías. A mediados del siglo XIX comenzó a aumentar el movimiento de barcos, y surgió un barrio marítimo en torno al puerto, donde se aglutinaron astilleros, silos, saladeros, curtiembres y depósitos de lana y carbón. Numerosos inmigrantes eligieron este sitio para establecerse, ante las posibilidades laborales que ofrecía el puerto. Construían sus casas de madera y chapa, sobre pilotes, para hacer frente a las crecidas del Riachuelo, y pedían los sobrantes de pinturas en los astilleros para colorear las paredes. También llegaron bohemios, pintores, escultores, músicos y cantantes. Así surgió este barrio pintoresco, lleno de vida, que inmortalizó la paleta del artista Benito Quinquela Martín.

 

  • Monserrat: Monserrat es la zona más antigua de Buenos Aires: aquí se establecieron en 1580 los primeros pobladores españoles. La Plaza de Mayo, ubicada en este barrio, fue la primera de la Ciudad, y testigo de hechos trascendentes de la historia argentina, como la Revolución de Mayo de 1810, o las marchas de las Madres de Plaza de Mayo durante la Dictadura militar de 1976. El barrio adoptó su nombre en 1769 tras la creación de la Parroquia de Nuestra Señora de Monserrat. En la actualidad, concentra edificios públicos, bancos, oficinas, museos y las sedes del Poder Ejecutivo nacional y el Gobierno porteño.

 

  • Puerto Madero: A fines del siglo XIX se decidió brindar a la Ciudad una infraestructura portuaria adecuada, lo que dio origen a un importante debate en la sociedad porteña en torno a dos proyectos: el del ingeniero Luis A. Huergo y el de Eduardo Madero. La propuesta de Madero, que preveía la ubicación del puerto en las inmediaciones de la Plaza de Mayo, fue aprobada por el Congreso de la Nación en 1882. Las obras se inauguraron en 1897. Más adelante, a principios del siglo XX, se edificaron los depósitos de ladrillo rojo, que hoy constituyen la estampa del barrio. Luego, hacia 1916, se trazó la avenida Costanera, uno de los paseos predilectos de los porteños, y se creó el Balneario Municipal. Debido al deterioro de las instalaciones, entre 1911 y 1930 se construyó el Puerto Nuevo en reemplazo del proyectado por Madero, que quedó abandonado durante más de cincuenta años. En 1989 se resolvió rescatar la vieja zona portuaria para integrar la Ciudad al Río. El proyecto, liderado por la Corporación Antiguo Puerto Madero –una sociedad mixta conformada por el Gobierno nacional y el de la Ciudad– implicó la recuperación de 170 hectáreas para viviendas y espacio público. Este barrio, cuyas calles rinden homenaje a mujeres destacadas de la historia argentina, pronto se transformó en un exclusivo centro residencial, gastronómico y de negocios de la Ciudad.

 

  • Recoleta: Cuando en 1580 Juan de Garay fundó la Ciudad de Buenos Aires, repartió tierras entre los integrantes de su expedición. El sector comprendido por el actual barrio de Recoleta fue concedido a Rodrigo Ortiz de Zárate. El nombre de este barrio porteño deriva del Convento e Iglesia de los frailes recoletos que llegaron aquí a principios del siglo XVIII. Era común que las órdenes religiosas tuvieran sus conventos alejados del centro de la metrópoli –por esos años limitada al entorno de la Plaza de Mayo– para las prácticas de retiro espiritual y contemplación. Hacia fines del mismo siglo las grandes chacras y quintas, como también los baldíos deshabitados del lugar, comenzaron a dividirse y a poblarse. El único camino que unía la zona con el centro era una calle larga, la actual avenida Quintana. Hacia 1830 se inició la remodelación urbana de Recoleta, con la apertura de la avenida Callao. Tras las frecuentes epidemias de cólera y, sobre todo la de fiebre amarilla de 1871, las familias más ricas del sur de la Ciudad se desplazaron al Norte y así fueron poblando la zona. La consolidación definitiva del barrio fue obra del primer intendente de la Ciudad, don Torcuato de Alvear. A partir de entonces comenzaron a construirse opulentos palacios rodeados de jardines, copiando el modelo europeo, especialmente el francés. Los arquitectos y la mano de obra eran por lo general extranjeros, y los materiales, importados. Hoy el barrio se distingue por la calidad de su arquitectura, el carácter aristocrático de sus residencias y palacios, y sus espléndidas plazas. La Iglesia, el Cementerio y el actual Centro Cultural constituyen un conjunto arquitectónico rico en historia. Una serie de locales de esparcimiento convoca a los visitantes conjugando música, gastronomía y paseo. En los espacios verdes, de vegetación profusa y árboles añosos, se desarrolla un amplio abanico de actividades, donde convergen el quehacer cultural y la recreación junto con recitales, ferias y exposiciones.

 

  • Retiro: En sus comienzos, la zona del barrio de Retiro estaba alejada del trazado de la Ciudad. A fines del siglo XVII, el gobernador de Buenos Aires, Agustín de Robles, construyó aquí una lujosa casa de campo a la que llamó "El Retiro", y marcó con ello el comienzo de la progresiva urbanización de este distrito. En 1801 se construyó en el lugar una plaza de toros con capacidad para diez mil espectadores. Con la prohibición de este entretenimiento en la Ciudad, la plaza fue demolida en 1819, pero durante su existencia sirvió como cuartel a los invasores ingleses en 1807, y como establo del Regimiento de Granaderos a Caballo, creado por el general San Martín en 1812. Así, adoptó distintos nombres: se lo llamó Campo de la Gloria luego de la derrota de los ingleses, y Campo de Marte, a raíz de los ejercicios militares que allí se llevaron a cabo. Poco a poco, testigo de importantes acontecimientos de la vida de Ciudad de Buenos Aires, el barrio de Retiro fue adquiriendo protagonismo. A fines del siglo XIX, una epidemia de fiebre amarilla asoló la Ciudad, y las familias de la alta sociedad, que hasta entonces residían al sur de la Plaza de Mayo, comenzaron a trasladarse a esta zona en busca de un aire más saludable. En la actualidad, el barrio de Retiro es uno de los más elegantes de Buenos Aires. Sus amplias plazas, sus residencias señoriales, sus hoteles de lujo y sus altos edificios de oficinas, conforman un mosaico donde convergen el presente y el pasado de esta Ciudad.

 

  • San Telmo: San Telmo es uno de los barrios más antiguos y tradicionales de Buenos Aires. Forma parte del casco histórico de la Ciudad y conserva gran parte de su patrimonio arquitectónico. Sus calles empedradas, casas bajas y patios con aljibes, sugieren una estampa detenida en el tiempo. También se destaca por sus bares, restaurantes, tanguerías y, en especial, por su la amplia variedad de anticuarios de distintos rubros. En el corazón de San Telmo yace la plaza Dorrego, la más antigua de Buenos Aires después de la histórica Plaza de Mayo. Los domingos este espacio es escenario de la feria de antigüedades al aire libre más importante de la Ciudad. Pedro González Telmo, Patrono de los Navegantes, era un fraile de la orden de los dominicos que vivió en España en el siglo XIII. Allí se dedicaba a predicar el Evangelio a los navegantes y pescadores de Galicia y Portugal. En el siglo XVII, la vida de los primeros pobladores del lugar giraba en torno a la actividad portuaria, y esa fue la razón por la cual se eligió a San Pedro González Telmo patrono de este barrio que hoy lleva su nombre.

 

 

  • Palermo  

 

  • Palermo Viejo 

 

  • Plaza de Mayo 

 

  • Av. Corrientes 
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