Recorriendo la Patagonia
La Patagonia es dominada tanto por llanuras infinitas como por extensas mesetas y profundos cañadones. Una de las principales atracciones turísticas está en Santa Cruz: la Cueva de las Manos, donde en cuatro cavernas situadas sobre el lecho del río Pinturas se observan improntas, figuras abstractas aplicadas por los indígenas. El Glaciar Perito Moreno desciende del casquete denominado Hielo Continental, y termina en el Lago Argentino. Según las condiciones climáticas, el glaciar avanza con menor o mayor rapidez, cortando a veces el brazo Rico del espejo principal.
En Chubut, se denomina "La Trochita” a la línea de vía angosta (75 cm.) que conecta Ingeniero Jacobacci con Esquel. Los trenes tirados por locomotoras de vapor circulan principalmente con fines turísticos, como en este caso cerca de El Maitén.
Los sabrosos asados de cordero patagónico también se han convertido en una de las principales atracciones, al igual que el lago Puelo, una de las más bellas esmeraldas entre los lagos del Sur.
En Río Negro, después de unos dos mil kilómetros desde su inicio en Cabo Vírgenes, la Ruta 40 pasa por San Carlos de Bariloche, la perla turística a orillas del lago Nahuel Huapi. En el Limay como en otros ríos que descienden de los Andes, se practican el kayak y otros deportes acuáticos.
También la pesca deportiva atrae a muchos entusiastas. Tanto los lagos patagónicos como los ríos sureños ofrecen pesqueros para cobrar magníficos ejemplares de salmones y truchas.
En Neuquén, las extensas llanuras pampeanas, al encontrarse con el macizo andino producen fuertes térmicas que favorecen tanto el volovelismo de largo aliento como el parapentismo.
La región de las araucarias y las cascadas en el deslinde del volcán Copahue asombran a sus visitantes.


